Hidalgo, Texas.- Con su rostro cubierto con mascarillas, tres madres con sus hijos tomados de la mano bajan despacio del autobús de Migración y se forman lentamente en una línea, están a minutos de dejar el país al que llegaron irregularmente arriesgándolo todo.

Atrás dejaron los sueños y las esperanzas de tener una mejor vida al norte del Río Bravo, están viviendo ahora la pesadilla que tanto temían, el ser sacados del país por el que dejaron todo en Cuba, Honduras, Guatemala y El Salvador.

“Por aquí”, -les indica un agente de seguridad uniformado en colores negro y beige- . A un lado del agente camina une mujer de tenis negros sin cintas, sudadera y pantalón en color gris. De la mano lleva a una linda niña de unos seis años, de sudadera y tenis rosas y pantalón negro.

La mujer va cabizbaja, como lamentándose el haber sido el blanco de este proceso de deportación que inició en Laredo y terminó en Hidalgo. Llegó a los Estados Unidos con todas las ganas de poder ofrecer un futuro mejor a su hija y la echan como criminal.

Y es que ella, al igual que otras 49 personas fueron removidas bajo el titulo 8 y en sus expedientes queda su récord criminal, pero muchos se preguntan si acaso por haber soñado con una vida mejor es justo que sean considerados criminales, pero, de hecho, el haber cruzado irregularmente es un delito federal.  

“Tienen récord criminal una vez que hayan deportado bajo el titulo 8, el título 8 es consecuencias criminales por lo tanto queda registrado el récord criminal”, explica Andrés García, vocero de la Patrulla Fronteriza en el Sector Valle del Río Grande.

Bajo el Título 8 las personas que ingresen irregularmente a los Estados Unidos pueden ser detenidas y procesadas para su expulsión mediante un procedimiento rápido pero además de dejar récord criminal en el expediente de quien fue deportado, también le imposibilita regresar por lo menos en 5 años y no se les considera para un asilo en el futuro.

Algo que llama la atención es que los tenis de las mujeres no tienen cintas para abrocharse porque es un método de seguridad que las autoridades migratorias aplican justo al detenerles; otro aspecto que también observamos es que, aunque no están esposadas, las mujeres que no son acompañadas por niños, llevan las manos atrás.

Tras caminar unos 150 metros, las mujeres y los niños son llevados hasta la línea fronteriza, del lado mexicano les esperan autoridades del Instituto Nacional de Inmigración.

Una vez que llegan ahí dos agentes entregarán a las autoridades mexicanas varias bolsas de plástico en las que se guardan las pertenencias que después les serán entregadas

Una vez que las personas deportadas son procesadas les enviarán a un albergue para migrantes ubicado en Reynosa, muy probablemente a Senda de Vida, a donde más se dirigen los migrantes no mexicanos.

Del mismo autobús sale otro grupo de mujeres solas, el proceso básicamente es el mismo. Hay un tercer grupo que son varones solos, este grupo de la población son los que más han estado llegando irregularmente a los Estados Unidos.

Por momentos, los automovilistas o los transeúntes que en ese momento cruzan de Texas a Tamaulipas son sorprendidos por las hileras de hombres y mujeres que son deportados de los Estados Unidos y no se quedan callados:
“Son mam… porque son los que trabajan aquí en estados unidos porque si nol fuera por ellos Estados Unidos no fuera nada”, dice molesta Marissa Pérez, mientras que Elisa Garza considera que e una injusticia. “No deben de deportarlos porque Estados Unidos se va a quedar sin trabajadores, ¿quien va asembrar? ¿Quién va a conociar?.

Quienes han sido removidos bajo el titulo 8 y regresan de nuevo a los Estados Unidos podrían ser encarcelados.

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