Washington, D.C.- La nueva administración del Presidente Donald Trump pedirá la pena de muerte para ciertos asesinos, incluidos los inmigrantes irregulares.
En el plan “Regresando la Seguridad a América”, se indica que se pedirá al Departamento de Justicia que pida la pena de muerte como castigo contra quien cometa crímenes atroces contra la humanidad.
En este renglón se incluye a quienes maten a agentes de la ley y el orden y a inmigrantes “que mutilan y asesinan estadounidenses”.
Uno de los asesinatos que más cobertura noticiosa generó fue el de Laken Riley, una estudiante de enfermería de 22 años a manos de un inmigrante irregular en Georgia: José Antonio Ibarra, un venezolano de 26 años, ha sido sentenciado a cadena perpetua.