Washington, D.C.- Es una realidad, hoy el presidente Donald Trump promulgó la Ley Laken Riley con la que, por delitos menores, podrá detenerse, primero, y deportarse después a un inmigrante irregular. Esta ley exige la detencion federal de inmigrantes irregulares acusados de hurto, asalto a un agente de la ley y cualquier delito que cause la muerte o lesioens corporacles graves.
“Gracias, presidente Trump, por firmar la Ley Laken Riley. Esta ley restaura el sentido común a nuestro fallido sistema de inmigración. Bajo el presidente Trump, los criminales violentos y los pandilleros despiadados ya no serán liberados en las comunidades estadounidenses”, dijo la Secretaria de Seguridad naiconal, Kristi Noem.
La iniciativa que nació durante la pasada administración fue propuesta por el Congresista Tom McClintock y bajo ella las policías deberán requerir la presencia de ICE en casos, por ejemplo, de robos.
“Delitos que lleven a la expropiación, a tomar la propiedad ajena, son delitos que han sido categorizados como crímenes en contra de la moral, pero hay ciertas excepciones en la ley de defensa… con esta nueva ley aumentaría este delito a un delito deportarle, casi de inmediato”, dice el abogado Haim Vásquez, especialista en inmigración.
Bajo la HR29 las policías podrían detener inmigrantes indocumentados y no solo eso, las fiscalías estatales tendrían todo el derecho de demandar al Departamento de Seguridad nacional si la ley de inmigración no se estuviera aplicando como debiese.
La ley se basa en un asesinato cometido por un inmigrante indocumentado en contra de una joven estadounidense. “Muy tendenciosa esta ley aprobada ya por los congresistas, se basa en un hecho real pero me parece muy imprudente”, dice el representante de la Agencia Pastoral Migrante, Juan Sierra.
Para el abogado Emilio Santos, la aplicación de la ley suena hasta algo difícil. “Esta ley va a traer varios problemas porque ¿cómo van a saber si tiene o no papeles una persona?, además, no es función de las autoridades locales determinar esto”.